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  • Foto del escritorIglesia de Dios En Elizabeth NJ

Consecuencias de la Infidelidad en la Pareja

“Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado. El morirá por falta de corrección, Y errará por lo inmenso de su locura.” Proverbios 5:22-23

Lectura Bíblica: 1ra. Corintios 7:5-6

Propósito: Conocer el impacto socio-emocional que tiene la infidelidad en la vida del ser humano, que si no son tratadas a tiempo serán permanentes.

Introducción: La infidelidad de una pareja es romper la promesa de permanecer confiable el uno para el otro o mal uso de la confianza que se ha depositado en la relación, eso hace florecer muchas emociones negativas las cuales nos dañan y nos hacen sentir como la peor persona del mundo y en esta oportunidad nos detendremos a analizar algunas de ellas: - Desolación: Es la sensación de falta de consuelo que experi- menta una persona que se siente profundamente herida, hecho que se ha desbordado de modo negativo sintiéndose sola a pesar de estar rodeada de personas. - Traicionada: Aquella promesa que se hicieron en el altar es incumplida haciendo profundas marcas en dicha relación las cuales no son tan fácil de ser sanadas. - Confusión: Es la incapacidad para pensar de manera tan clara y razonable como normalmente se hace, preguntándonos en que nosotros hemos fallado buscando respuestas y todo nos pareceilógico perdemos esa capacidad para pensar con claridad y bajo la dirección de Dios. - Atormentada por los Celos: Son un sentimiento de malestar causada por mi pareja sintiendo que prefiera o quiera a un tercero y no a mí, llenando nuestro corazón de inseguridades, provocando la inestabilidad emocional, poniéndonos nerviosas en el qué dirán de mí como mujer. - Baja Autoestima: Es el nivel de amor propio que podamos tener de nosotras mismas, al pasar por una situación de infidel- idad la perspectiva que hubiéramos tenido de nosotras mismas se viene abajo, sintiéndonos feas, pensado que no tenemos el talento, que hemos hecho las cosas mal, y que no merecemos ser amadas y cuidadas por los demás, pensamos lo peor de nosotras.

Una persona que es víctima de una infidelidad puede ex- perimentar sentimientos de abandono, traición, enojo, se puede sentir usada o burlada. Una infidelidad no puede separarse del conocimiento pleno de la persona infiel, del inmenso dolor que ocasionarán sus acciones en el momento en que sean descu- biertas. Refleja una desconsideración hacia los sentimientos de alguien que ha prometido apreciar y proteger de por vida.

La primera reacción de la mayoría de parejas, después de descubrir la infidelidad de su pareja, es terminar con la relación. A la mayoría de las personas les resulta difícil imaginar tener nuevamente una relación normal después de tal violación de confianza. La sola imagen del esposo o la esposa teniendo rela- ciones sexuales en los brazos de un amante, es perturbadora y hace difícil evitar el surgimiento del resentimiento.


Gracias a Dios, en la mayoría de los casos la infidelidad no conduce al divorcio. De hecho, la mayoría de las parejas se esfuerzan por reconciliarse, y usualmente tienen éxito. Sin embargo, a pesar de una reconciliación aparentemente exitosa, el resentimiento puede reaparecer y la pareja puede recaer eventualmente. La razón principal para trabajar a fondo y en detalle la situación crisis crisis que se vive después de la infidelidad, es para evitar lo más posible que el recuerdo del engaño aceche a la pareja por décadas.


La realidad es que la infidelidad es un riesgo al que todos estamos expuestos, por lo que conviene no cerrar los ojos a la posibilidad. No se trata exactamente de desconfiar de la pareja, pero tampoco de “confiar ciegamente”. Confiar ciegamente es una actitud poco activa, que tiende a desactivar una actitud de alerta que siempre es saludable (un poco como los animales, que siempre están al acecho, cuidando sus espaldas incluso cuando beben agua). Estar alerta no debe confundirse con desconfiar, ni con los celos infundados, sino con simplemente no pensar que la infidelidad es algo que nunca podría ocurrirle a uno. Existen maneras insospechadas con las que sin darnos cuenta, involun- taria e inconscientemente entramos en el terreno de la infidelidad.

Es un gran error pensar que la fidelidad puede darse sola, sin esfuerzo; por el contrario es algo que cada uno en la pareja y en pareja debe de perseguir con la ayuda de Dios. El daño que sufre una relación a causa de una infidelidad es muy grande, sin embargo puede repararse. Lo que se daña principalmente es la confianza, y con esto nos referimos a uno de los pilares funda- mentales de una relación. Es decir, que una infidelidad genera una inestabilidad tan grande que impide que se mantengan en pie las cosas a las que estamos acostumbrados en la relación.

Así que amadas hermanas como hijas de Dios busque- mos su ayuda, valorémonos, querámonos, tengámonos en alta estima, sabiendo de antemano que somos hijas del rey de Reyes y señor de Señores. Si realmente ya no podemos, busquemos ayuda profesional dentro de la Iglesia, para que nos apoyen a superar el mal momento que estamos pasando, recordemos que Dios es nuestro ayudador y nos ha prometido siempre ayudar- nos y estar con nosotras en todo momento, en ningún momento estamos solas.

Preguntas para estudio y enseñanza: Nota: Favor de agregar versos bíblicos a su comentario. 1. ¿Cuál de las consecuencias de la infidelidad cuesta restablecer? 2. ¿Estamos todas expuestas a cometer infidelidad? 3. ¿Qué es estar alerta para ti? 4. ¿Hemos apoyado alguna hermana que ha sufrido infidelidad? 5. ¿Qué consejo daría a una hermana que no ha superado la infidelidad?


Conclusión: Vosotros maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. 1 Pedro 3:7. Tomémonos de la mano poderosa de Dios, ya que Él es quien nos ayuda y apoya en todos estos momentos difíciles. Paz a vosotras.

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