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Los Que Aún Son Engañados Por Los Judaizantes

“Mas ahora conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios. ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?” Gálatas 4:9

Lectura Bíblica: Gálatas 4:8-12


Propósito: En esta lección queremos hacer ver que el judaizar a los cristianos no es de este tiempo, pues estos judaizantes tuvieron sus inicios con los mismos judíos que aceptaron a Cristo como su salvador, pero creyeron que la salvación no era completa sin la ayuda de las obras de la ley especialmente la circuncisión.

Introducción: Que es lo que fue lo mismo que será qué es lo que ha sido hecho, lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. Así lo dejo escrito el sabio Salomón en Eclesiastés 1:9. La vida parece un ciclo repetitivo es lo que afirma el texto anterior, nada hay nuevo en lo que se hace debajo del sol. Salomón nos ha hecho saber que todo lo que vemos como nuevo ya ha sido antes, y con relación a los judaizantes que tenemos en nuestros días, son una repetición de lo que le sucedió a los hermanos y hermanas de la iglesia de Dios del libro de los hechos en su inicio. El apóstol Pablo no da un amplio relato de lo acontecido en su tiempo en la carta que escribió a los Gálatas, de los cuales ocupo dos capítulos para hacer entrar en razón a los cristianos que habían sido judaizados, se trata de los capítulos tres y cuatro.

Los legalistas de la iglesia, llamados Judaizantes, enseñaban que algunas leyes del Antiguo Testamento eran aun obligatorias para los cristianos. Argumentando que las promesas de Dios alcanzaban solo a los judíos, y que los gentiles debían circuncidarse para poder experimentar plenamente la salvación. No negaban que era necesario creer en Jesús, pero insistían en que no era suficiente, ellos creían que había que añadir a la fe, la ley. Esta doctrina estaba en abierta contradicción con la insistencia de Pablo de que la salvación era por la gracia a través de la fe, por lo que los judaizantes trataron de desacreditar sus enseñanzas cuestionando su autoridad. Lo acusaron de ser un apóstol de segunda mano, inferior a Pedro y a Santiago. Aún más, dijeron que era un oportunista, que hacia el evangelio más atractivo a los gentiles, al desechar sus validas exigencias en relación con la ley. A lo que Pablo reaccionó contra la malvada propaganda de los judaizantes, afirmando su autoridad apostólica y explicando el evangelio de la gracia por la fe. (léase Gálatas 1:6-10, 2:7-10). Pablo defiende su ministerio como apóstol en los capítulos uno y dos no en un espíritu de indignación personal, sino con el propósito de establecer el origen divino de su evangelio. En los capítulos tres y cuatro Pablo presenta una serie de argumentos imperiosos e ilustraciones para probar la inferioridad de la ley al evangelio y establecer su verdadero propósito. Y en la práctica de su doctrina exhorta a los Gálatas para que hagan un uso apro- piado de su libertad en Cristo y no abusar de ella. En Gálatas 1:11-13, Pablo les dice a los gálatas: “Mas os hago saber hermanos, que el evangelio anunciado por mí no es según hombre, pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios y la asolaba”.

Hoy en día también enfrentamos el mismo problema muchos hermanos y hermanas se han ido tras el judaísmo radical, otros; tras “el movimiento mesiánico”. La verdad es que nadie se salva por ser Judío, ni tampoco es que el judaísmo sea malo, lo que hemos aprendido en la biblia es: que no es necesario el adoptar la cultura y las prácticas de judaísmo para ser fieles discípulos de Jesucristo. Parece que los judaizantes modernos no han leído el libro de los hechos de los apóstoles, y lo que resolvieron en el Concilio celebrado en Jerusalén, ante la amenaza similar por parte de los judaizantes del ayer. (léase Hechos 15:1-21).

1. Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: “Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.” 2. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: “Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.” Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto.

Estos son los puntos que tocaron en el concilio, luego Pedro toma la palabra (léase Hechos 15:7-21). De la misma manera confiamos nosotros hoy en día, que Dios actuará dentro de su pueblo y les hará entender que tenemos perdón de pecados, salvación y vida eterna a través de su Hijo Cristo Jesús. Hechos 4:12 nos dice claramente: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. No en el judaísmo, no el mesianismo, sino a través de la fe que tenemos en el Hijo de Dios, el cual se dio a sí mismo, por amor a toda la humanidad. Gentiles y Hebreos somos llamados a formar el pueblo de Dios. (Lease Efesios 2:12-19) ¡Gloria a Dios por esto! Amen. Conclusión: Hoy como ayer, hay muchas iglesias y religiones y todos profesan tener la verdad, Jesús dijo claramente: “Si me amáis guardad mis mandamientos”, He aquí la paciencia de los Santos: Los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús”. Preguntémonos así mismos: ¿cumplimos con esto? ¿Son los hebreos mejores que nosotros? ¿Cómo nos mira Dios como gentiles? ¿Con amor y misericordia? o ¿indiferente? El Dios Eterno no hace acepción de personas, hoy tenemos la oportunidad de ser parte de la familia de Dios a través de Cristo Jesús, solo atrévete a ser su seguidor fiel. Paz a vosotros.

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